¡Padre nuestro Jesús Nazareno!
Al considerar vuestra bondad y vuestro amor para conmigo,
un grito de gratitud sale de más labios,
diciéndoos: ¡Jesús mío, os amo!
Por nuestro amor bajasteis a la tierra
y sufristeis dolores acerbísimos,
muriendo clavado en una cruz...
