En el nombre de Nuestro Señor Jesucristo,
por el poder de su Preciosa Sangre
y de su Santa Cruz, rompo,
desato y disuelvo toda envidia,
maldición o maleficio
maldición o maleficio
que haya recaído sobre mi economía
a causa de la maldad de mis enemigos,
o por los pecados e injusticias
de mis antepasados
de mis antepasados
que puedan estar impidiendo