Glorioso Santo
Expedito,
Mártir de la Fe cristiana,
Mártir de la Fe cristiana,
amado Santo de mi devoción,
que tantas gracias me has hecho
a lo largo de mi vida, de hoy en adelante
yo llevaré conmigo vuestra milagrosa llave
que ha de abrir todos mis caminos
y cerrar mi cuerpo.
