Por el rastro de la sangre
que Jesús ha derramado,
iba la Virgen María
buscando a su hijo amado.
Por el camino donde iba
una mujer ha encontrado.
¿Qué haces aquí mujer?
¿Qué haces aquí llorando?
¿Me habrías visto pasar
a mi hijo, Jesús amado?
Dadme las señas, señora,
de vuestro hijo adorado.




